Cómo cuidar mis rodillas cuando corro

Instrucciones


    1. Intente correr sobre superficies blandas. Es aconsejable evitar superficies como el asfalto o la piedra cuando sale a entrenar. En el caso de las personas que viven en ciudad esto puede resultar una misión imposible, pero los médicos advierten que correr sobre este tipo de suelo provoca gran impacto y tensión en rodillas, tobillos, cadera e incluso en la espalda. Por ello, recomiendan correr sobre tierra, hierba o incluso por la arena de la playa. Si no tiene  acceso a este tipo de superficies, siempre podrás optar por una cinta de correr del gimnasio o por entrenar en alguna pista de atletismo de tu ciudad.

    2. No ahorre a la hora de comprar calzado deportivo. Llevar unas tenéis  especiales  para correr mantiene sus pies cómodos y, en consecuencia, sus rodillas seguras. Escoja un calzado que le proporcione una base acolchada y que, a la vez, sienta que ejercen un buen nivel de sujeción. No es necesario que el pie esté tallado, sino que sienta que no se balancea mientras corre.

  1. Haga un buen calentamiento antes de ponerte en marcha. Nunca es buena idea salir a correr con los músculos en frío, por lo que es necesario que estire sus  músculos y ligamentos para prepararlos ante la presión que sufren cuando está ejercitando.

  2. Tenga cuidado con el sobrepeso. Correr es una de las actividades que más impacto ejerce sobre nuestras rodillas, por lo que una persona con algunos kilos de más maximiza esa tensión en las articulaciones. Intente mantener una dieta saludable que, además de controlar su peso, mejorará sus condiciones físicas y puede que hasta note que se cansas menos.

  3. También es aconsejable que aprenda cómo mejorara su técnica deportiva a la hora de correr. Obviamente, no es necesario que se apunte a clase para aprender, aunque seguro que sería recomendable. Pruebe a seguir algunas de estas pautas: evita torcer tus tobillos manteniendo tus pies bien sujetos con un calzado adecuado, no levante demasiado las rodillas al correr para evitar que la pierna que permanece apoyada reciba todo el peso del cuerpo, intente mantener las rodillas un poco flexionadas y los pies mirando a la dirección hacia la que estás avanzando.